Es extraño que a Dios no le importe expresarse a sí mismo en todas las religiones del mundo, mientras que la gente sigue aferrada a la idea de que su punto de vista es sólo el válido. Cualquier cosa que intentes decir sobre Dios, alguien se ofenderá, incluso si lo que dices es que el amor de cada uno hacia Dios es correcto.
Para mí, la forma que Dios tome no es lo más importante. Lo que más importa es la esencia. Mis canciones y bailes son sólo esbozos para que Él entre y llene. Yo mantengo la forma. Él le coloca la dulzura.
He mirado hacia el cielo por las noches y contemplado las estrellas tan íntimamente cerca que era como si mi abuela las hubiese hecho sólo para mi. “Qué ricas, qué suntuosas”, pensé. En ése momento vi a Dios en Su Creación. Podría haberlo visto fácilmente en la belleza de un arco iris, en la gracia de un cervatillo dando saltos por los prados, en la honestidad de un beso de padre. Pero para mi, el contacto más dulce con Dios no tiene forma. Cierro mis ojos, miro hacia mi interior, y me sumerjo en un profundo y suave silencio. La infinitud de la Creación de Dios me abraza. Somos Uno.
He mirado hacia el cielo por las noches y contemplado las estrellas tan íntimamente cerca que era como si mi abuela las hubiese hecho sólo para mi. “Qué ricas, qué suntuosas”, pensé. En ése momento vi a Dios en Su Creación. Podría haberlo visto fácilmente en la belleza de un arco iris, en la gracia de un cervatillo dando saltos por los prados, en la honestidad de un beso de padre. Pero para mi, el contacto más dulce con Dios no tiene forma. Cierro mis ojos, miro hacia mi interior, y me sumerjo en un profundo y suave silencio. La infinitud de la Creación de Dios me abraza. Somos Uno.

Michael Jackson - Dancing The Dream, 1992


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